El trabajo social es una disciplina poco conocida, a menudo relacionada con las administraciones públicas y con el objetivo de tramitar ayudas. Por otra parte, cuando pensamos en un centro privado de psicología imaginamos únicamente las sesiones terapéuticas. Sin embargo, sabemos que la recuperación psicológica va mucho más allá de lo que sucede dentro de la consulta. Las personas no solo conviven con dificultades psicológicas, sino también con dificultades sociales, laborales, familiares, económicas o administrativas, que pueden obstaculizar su proceso de recuperación.

Es aquí donde la figura del trabajo social adquiere un papel fundamental y por eso apostamos por ofrecer sus servicios.

El trabajo social es una mirada integral de la persona:

Los desajustes psicológicos pueden afectar a todas las esferas de la vida. Pueden alterar las relaciones personales, la capacidad de trabajar, la crianza de los hijos, la gestión del día a día o la confianza en las instituciones. Desde el trabajo social se parte de una mirada global de la persona. No solo se atienden las necesidades sociales existentes, sino que se identifican los recursos que pueden facilitar la recuperación. El objetivo es que la persona no tenga que afrontar sola las dificultades psicosociales.

Entre les funcions més habituals hi trobem:

  • Elaboración de planes de intervención adaptados a cada realidad familiar y social.
  • Orientación sobre recursos sociales, sanitarios y comunitarios.
  • Acompañamiento en trámites administrativos.
  • Información sobre prestaciones, ayudas y derechos sociales.
  • Coordinación con escuelas, servicios sociales, centros sanitarios y otros profesionales.
  • Apoyo en situaciones de violencia, vulnerabilidad o exclusión social.
  • Grupos Psicoeducativos.
  • Grupos de Ayuda Mutua

El valor del trabajo interdisciplinario:

Cuando psicología y trabajo social trabajan conjuntamente, la intervención es más completa. Este trabajo coordinado permite que la persona disponga de más estabilidad para poder centrarse en su proceso terapéutico.

Un espacio seguro también fuera de la consulta:

Muchas personas han perdido la confianza en los sistemas de ayuda. Por eso, contar con una profesional del trabajo social dentro del mismo centro facilita que las necesidades sociales sean escuchadas en un entorno seguro, respetuoso y libre de juicios. No se trata solo de informar sobre recursos, sino de acompañar a la persona en su recorrido para que pueda recuperar autonomía, seguridad y calidad de vida.

¿Cuándo puede ser útil este acompañamiento?

  • Estás viviendo las consecuencias de sufrimiento psicológico y te sientes desbordado o desbordada.
  • Necesitas orientación sobre recursos o prestaciones.
  • La situación familiar, laboral o económica está afectando a tu bienestar emocional.
  • Buscas un acompañamiento integral que tenga en cuenta todas las dimensiones de tu vida.

Para superar el malestar psicológico también se necesita estabilidad, apoyo, información y una red que sostenga el proceso.

En un centro privado de psicología, la incorporación del trabajo social permite ofrecer una atención más humana, más completa y adaptada a la realidad de cada persona.

Porque cuidar la salud mental también significa cuidar el contexto en el que vive cada persona.