¿Quién fue Artemisia Gentileschi?

Artemisia Gentileschi es la mujer que da nombre a nuestro centro. Artemisia fue una pintora italiana del Barroco. Desde muy joven mostró un talento excepcional para la pintura, convirtiéndose en uno de los referentes del estilo de Caravaggio. 

Artemisia no solo fue excepcional por su arte. Solo conocemos su personalidad por los hechos, puesto que se registraron pocos testimonios de sus palabras, pero son hechos que hablan por sí solos. 

Con 18 años sufrió una violenta agresión sexual de manos de su maestro. En aquellos tiempos estos delitos se zanjaban con el matrimonio. Eran esos tiempos, no tan remotos, en que el problema de una violación no era la violencia sino la deshonra. Pero un tiempo después el agresor se desdijo o, más bien, se descubrió que estaba casado, y Artemisia exigió, entonces sí, justicia. 

Las técnicas del testimonio forense no estaban muy desarrolladas y la mejor manera que encontraron de aceptar la denuncia de Artemisia fue torturarla con el objetivo de que ante el dolor se retractase de sus palabras. Lo hicieron poniendo en juego sus herramientas de trabajo, desencajando sus dedos estirándolos con cuerdas. 

Artemisia se reafirmó en lo dicho y su violador fue condenado a una multa que no pagó y a un destierro que no cumplió. 

Artemisia salió adelante. Consiguió importantes mecenas y se convirtió en la primera mujer admitida en la Academia de las Artes de Dibujo de Florencia, que no es poca cosa si comparamos con la Real Academia Española, que admitió a su primera mujer en el 1979. 

Su agresión marcó para siempre su pintura, representando muchas escenas bíblicas y mitológicas donde los personajes femeninos transmiten fuerza y seguridad. La escena de la decapitación de Holofernes es protagonista de varias de sus obras, mostrando una Judith en busca de justicia. 

Artemisia personifica la superación del trauma. Un trauma que no encontró justicia en los hombres que lo juzgaron y que Artemisia condenó a través de su arte.